“Una tarea es una actividad que requiere que los alumnos usen la lengua, poniendo el énfasis en el significado, para obtener un objetivo” (Bygate, Skehan, and Swain, 2001:11).

Las tareas deben ser o estar*:

- Vinculadas a los objetivos del currículo
- Enfocadas al significado y contenido y no a la lengua
- Flexibles y abiertas, tanto en contenidos como en resultados
- Realistas y próximas a los intereses de los alumnos
- Evaluadas tanto en el proceso como en los resultados

Tareas de recepción:
Ejemplos de tareas de recepción: recopilar o contrastar información sobre un tema, analizar y/o comprender un tema, etc.

Tareas de producción:
Estas son las más complicadas en principio y requieren más que el alumno sea entrenado y apoyado con actividades de andamiaje que le den seguridad.

Ejemplos de actividades de producción: diseñar algún objeto o producto; elaborar una guía u otro tipo de documento; hacer una valoración; proponer una solución o una hipótesis; realizar una entrevista, etc.